Daniel Calleja, director de la Representación de la Comisión Europea en España, considera que Barcelona tiene una oportunidad extraordinaria con la inteligencia artificial, gracias a activos que pueden aumentar la competitividad y facilitar el acceso de las empresas a esta tecnología. Lo explicó en el Forward Tech Summit organizado por Foment del Treball, donde defendió que no hay que tener miedo y que las soluciones de laboratorio deben trasladarse a la economía real.
Calleja advirtió de una brecha en el uso de la IA: el 19% de las pymes la utilizan, frente al 57% de las grandes empresas. Por eso cree necesaria una formación específica para las pymes, que constituyen la mayor parte del tejido empresarial catalán.
En el mismo encuentro, Christian Canton, director asociado del Barcelona Supercomputing Center (BSC), afirmó que la capital catalana está muy bien posicionada en el ecosistema europeo de IA. Canton citó proyectos de código abierto desarrollados en el BSC, como AINA y ALIA, y pidió una regulación más ágil que deje claras a las empresas sus líneas rojas.